No me pregunten quién soy sin el canto porque no lo sé. No me conozco si no es cantando.
¿Habría, acaso, encontrado en otra actividad semejante plenitud? Lo encuentro imposible de imaginar.
Todos los que elegimos el canto como actividad, pero también como forma de vida, y como manera de conectarse con uno mismo y con el otro, experimentamos una sensación que bordea lo sobrenatural. Los pies, de pronto, se despegan del suelo y, con cada nota, nos sentimos volando. Sin el canto no sé quién soy, porque el canto me da vida, como un elixir mágico que bebemos de nuestro propio cuerpo.
¿Por qué elegimos cantar?
"Porque me da vida" -@jula.martinez
"Porque me siento plena cantando"-@fioregironzi
"Porque es algo que amo y me hace bien" -@martin_zarate
"Porque me hace sentir bien" -@belsmqui
"Porque descubrí que me encanta, disfruto hacerlo y me hace bien" -@laridovall
Hace bien. Qué magia rara y poderosa tiene la voz cantada que nos hace tan bien. Ningún remedio o tratamiento cura el alma como el canto para nosotros. Nos conecta, nos transporta, nos libera y nos devuelve livianos.
"Es una forma de olvidarme de los mambos de la vida, y además me conecta conmigo" -@nick_musicaok
"Porque es una forma de contar historias y transportar a la gente, y porque me mueve mil cosas a mí también" -@mirgiaccarini
"Porque es algo que disfruto siempre y me libera de la realidad, aunque sea por un rato" -@larii.baldini
No lo digo yo, lo dicen ustedes. El canto sana. La mismísima Edith Piaf decía "Cantar es una forma de escapar, es otro mundo".
Ahora, tal vez algunos recuerdan cuándo fue que eligieron el canto, y tal vez muchos otros no. ¿Seremos nosotros los que lo elegimos o es el mismo canto el que nos elige?
No me conozco si no es cantando, ya les dije. Entonces, no recuerdo haberlo elegido, recuerdo en cambio siempre haber cantado, como si hubiera nacido con esa necesidad vital que me mantuvo viva todos estos años. Aún si no quisiera, yo cantaría, porque sin cantar, me ahogaría como si me taparan la boca y me sacaran el oxígeno. Canto cuando estoy feliz y cuando estoy triste, cuando estoy cansada y llena de energía, cuando no entiendo nada y cuando entiendo todo. No importa qué pase, el canto aparece, para hacer de esa emoción una viaje y volver distinta. Siempre vuelvo mejor.
"Creo que el canto me eligió desde chica, me da una sensación de plenitud increíble" -@brenocanto
"Simplemente no lo pude evitar más y decidí hacerme cargo" -@antosantoroo
"La verdad siento que no elijo porque, inconscientemente, no puedo parar de cantar" -@xcatalinaaroca
Que afortunados somos que encontramos esta vía de escape, de conexión y de plenitud. El canto nos da vida, nos hace bien, nos transporta, nos libera y nos elige.